El té fue introducido en Japón desde China durante la dinastía Tang por los monjes budistas, donde se conocía, según la leyenda, desde hacía milenios Se han encontrado documentos que prueban que se consumía en Japón ya en el año 729 de nuestra era, cuando el emperador Shomu invitó a un centenar de monjes budistas a tomar el té en su palacio. Esto habría significado un coste extremadamente alto para el emperador, ya que el té, en aquella época, habría sido uno de los artículos más caros o preciados importados de China.. El té se hizo rápidamente popular en Japón y se comenzó a cultivar localmente.
Cuatro siglos después de este evento histórico, la planta del té se cultivaba en Japón. Uji, un distrito cerca de la antigua ciudad de Kyoto (y el distrito del que viene el mejor té japonés hoy día) se convirtió en la primera región de Japón de cultivo del té . Desde esta región vienen los magníficos Gyokuro y Matcha.
Más tarde, se instalaron plantaciones en la prefectura de Shizuoka y, finalmente, en las regiones de alrededor.
TIPOS DE TÉ JAPONES.
Según el tipo de hoja con que están hechos, la edad de las mismas y su método de procesamiento, podemos clasificar los tes japoneses en cuatro grandes grupos:
GYOKURO: Cuya traducción es “gema de la gota de rocío” o “perla de rocío”. Es un valioso té de gran calidad. Sus hojas son tiernas y dulces. Cuando los primeros capullos comienzan a abrirse, son puestos bajo lonas para protegerlos del sol. En el momento de la cosecha se recogen los capullos de la primera floración y se enrollan a mano (nunca con máquinas) y se asemejan entonces a pinaza: planas y afiladas. De sabor fuerte pero menos amargo. Las hojas cultivadas de la misma forma, pero sin enrollar, se denominan “tencha” y siempre se utiliza molido hasta convertirse en polvo.

KABUSECHA: Es igual que el gyokuro pero las plantas pasan a la sombra menor tiempo, con lo que se obtiene una calidad intermedia entre gyokuro y sencha.

MATCHA: Es como se denomina al “tencha” molido, es un té especial utilizado en la ceremonia del té japonesa. Se disuelve en agua caliente y se bate con varilla de bambú. Su sabor es suave y dulce. Esta práctica del “batido del té” comenzó en China y se extendió a Japón. Se considera que la espuma del té realza su sabor. La traducción japonesa del nombre matcha es “jade liquido”

SENCHA: Es el tipo de té más popular en Japón, existiendo dentro de su tipo la variedad de mayor calidad y la de uso cotidiano. Las hojas (el capullo y las dos hojas superiores) se recogen tan pronto como maduran, luego se cuecen al vapor y se enrollan hasta parecer agujas largas. La bebida que se obtiene es de un verde claro, con sabor entre dulce y amargo a la vez.

BANCHA: Es la calidad mas baja del “sencha”. Los japoneses lo consideran apto para los niños, por su bajo contenido en cafeína. Es un té elaborado a partir de hojas grandes y “viejas” del árbol, ya que son las que se podan al finalizar la estación. Dentro del bancha hay dos subcategorías:
Hojicha: Son hojas tostadas de té bancha, de aroma tostado y terroso.

Genmaicha: Es la mezcla de hojas de té bancha con arroz tostado a la brasa, apaga la sed y da sensación de saciedad. Conocido también como “té palomita” por el aspecto del arroz al “inflarse”

CEREMONIA DEL TÉ.

La ceremonia del té japonesa (cha-no-yu, chadō, o sadō) es una forma ritual de preparar té verde o matcha, influenciada por el budismo zen, sirviéndose a un pequeño grupo de invitados en un entorno tranquilo. Se llevan a cabo en “casas” construidas específicamente a tal efecto. A la casa estilo so-an se entra mediante una puerta muy pequeña. Sin importar el rango de cada uno, la entrada sólo puede hacerse arrastrándose hacia el interior. Así, desde el principio se abole la jerarquía y los participantes a la ceremonia se hacen simbólicamente iguales.

Para el siglo XIII, los samurai comenzaron a preparar y beber matcha y los pilares de la ceremonia del té fueron erigidos.

La ceremonia del té en Japón combina cuatro elementos esenciales : Armonía, respeto, pureza y tranquilidad. Es lo que se conoce como el WA KEI SEI JAKU. La naturaleza y el arte se mezclan armoniosamente en el salón de té y su tranquilo jardín.
Protocolo:
Este es un pequeño resumen de la ceremonia
Al entrar en la habitación
Siéntese frente a la fusuma o puerta deslizante.
Abra la fusuma.
Ponga sus manos sobre el tatami.
Mire hacia el interior de la habitación.
Deslícese al interior (recuerde que las puertas son intencionadamente pequeñas para que uno tenga que gatear).
Admire los utensilios
Comenzando con el pie derecho, acérquese al área de alcoba, donde el anfitrión tiene la mesita.
Haga una reverencia formal.
Admire el rollo, las flores, los jarros que contienen las flores.
Haga una reverencia formal.
Encamínese hacia el kama (la tetera) cruzando el kayoi-datami, el ro-datami y el dogu-tatami (es decir, andando según un patrón específico), cuidando con no pisar las uniones de los tatami y sus ribetes y asegurándose de que el pie derecho siempre cruza el plano del borde de los tatami.
Pruebe los dulces
A su llegada al kama (tetera), el anfitrión le pedirá que pruebe los dulces.
Haga una reverencia y responda que ahora probará los dulces.
Tome la bandeja de dulces (kashiki) con ambas manos y levántela en honor y agradecimiento al anfitrión, y vuelva a colocarla sobre la mesa.
Tome un trozo de kaishi (papel) y póngalo frente a usted con el borde doblado de cara a usted.
Utilizando su mano derecha, tome el trozo de dulce seco que esté más alejado de usted y póngalo sobre el kaishi.
Utilizando de nuevo su mano derecha, tome el trozo de dulce seco que esté más cerca de usted y póngalo también sobre el kaishi.
Coma los dulces.
Bebiendo usucha (té fino)
Mientras el anfitrión sirve el té, levántese y, comenzando con su pie derecho, cruce de nuevo el tatami hacia el área de la mesa.
Siéntese y tome el chawan (cuenco de té).
Vuelva a levantarse y, esta vez comenzando con su pie izquierdo, cruce el borde del tatamide nuevo y vuelva al área del kama (tetera).
Haga una reverencia y diga al anfitrión: “Gracias por el té”.
Siéntese y tome el chawan con su mano derecha y sitúelo sobre su palma izquierda, sujetándolo con la mano derecha.
Haga una inclinación de cabeza para expresar agradecimiento.
Vuelva el chawan dos veces en el sentido de las agujas del reloj para que el frente (lado decorado) mire hacia el anfitrión.
Beba todo el té.
Limpie el lugar del borde del cuenco por el que ha bebido con su pulgar e índice derechos.
Límpiese los dedos sobre el kaishi (papel).
Vuelva el chawan para que el lado decorativo esté de nuevo hacia usted.
Ponga el chawan en la parte exterior del primer borde de tatami que haya frente a usted.
Admire el chawan
Ponga las palmas de sus manos sobre el tatami.
Mire el chawan de cerca.
Levántelo de nuevo con ambas manos.
Apoye sus codos sobre sus rodillas para no elevar el chawan.
Mire el chawan de cerca.
Devuelva el chawan
Vuelva el frente (lado decorado) para que mire al anfitrión.
El anfitrión vendrá a recoger el chawan.
Ambos se hacen una reverencia con armonía, respeto, pureza y tranquilidad.
